Dr Sergio Mejía Viana. Cardiólogo Gibraltar y Costa del Sol. Medicina holística, integrativa y ortomolecular. Medicina funcional.

Dr. Sergio Mejía Viana

Cardiología, Medicina Funcional e Integrativa, Flebología.
Toxicología clínica de metales pesados. 

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Cardiología metabólica. Pensando en el ATP (energía) para disminuir la incidencia de Insuficienca Cardíaca.

Publicado el 17 Ee octubre Ee 2017 a las 10:15

La célula del músculo cardíaco se conoce como miocito. Es un músculo que no descansa nunca. Siempre trabaja y consume energía tanto en la contracción (sístole) como en la relajación (diástole). De hecho se ha demostrado que requiere más energía la diástole que la sístole y es durante esta fase que se produce el flujo sanguíneo através de las arterias coronarias. 

Cada célula necesita oxígeno, pero además, la fuente de energía de cada célula para sus funciones, se produce en la mitocondría que es como el motor de la célula. La energía se conoce como ATP y esta substancia se ve muy afectada cuando las mitocondrias no funcionan bien. En el mundo actual, la comida basura, la falta de nutrientes naturales y la intoxicación por tóxicos como metales pesados, hacen que las mitocondrias estén bajo constante presión y funcionando mal. Esto lleva al envejecimiento y a la enfermedad.

En un corazón que late 60 veces en un minuto, 700 mgs de ATP duran 10 latidos; es decir, unos 10 segundos. A lo largo de un día normal, unos 86.000 latidos, necesitan unos cuantos millones de miligramos de ATP. Sin esta energía, el corazón funcionará mal, perderá su fuerza (inicialmente una disfunción diastólica y luego debilidad en la contracción), tendrá tendencia a las arritmias y a problemas serios de funcionamiento.

Son cuatro los elementos que ayudan a mantener un corazón sano y a recuperarlo tras algunas enfermedades:

1. El Magnesio. Este elemento básico para nuestra salud participa en más de 300 reacciones químicas relacionadas con la producción, el mantenimiento y el reciclaje del ATP.

2. La coenzima Q10. Esta es una sustancia liposoluble de tipo vitamínico que tiene dos funciones: es un potente antioxidante y participa en varias reacciones enzimáticas dentro del proceso de formación del ATP. Paradójicamente, esta sustancia es bloqueada por las estatinas, esos fármacos que se usan para bajar el colesterol.

3. L-Carnitina. Es un aminoacido que facilita la inclusión de ácidos grasos en la célula del miocardio. Más del 60% del alimento de las células cardiacas viene de los ácidos grasos y por eso la L-Carnitina facilita el metabolismo y el funcionamiento del músculo cardíaco.

4. D-Ribosa. Es un azúcar (monosacárido) que ayuda a reciclar el ATP bajo condiciones de estrés. El miocito solo tarda mucho tiempo en recuperar y fabricar ATP de novo.Por eso, tras un aturdimiento miocárdico, la D Ribosa debería ser un compuesto de elección.

Otras sustancias que ayudan a aumentar la energía miocárdica son el Acido Alfa Lipoico, el L Glutatión y la Luteina.

Existen muchos estudios que demuestran la eficacia de estos cuatro elementos sobre pacientes con enfermedades cardíacas y debemos ampliar nuestra capacidad de entender la cardiología metabólica. Es un concepto de, en lugar de bloquear receptores aquí y allí para no tener determinado fenómeno, estrategia a la que nos tiene acostumbrados la medicina actual, , ayudar al cuerpo a regenerarse y a fortalecer los mecanismos que puedan estar debilitados. Este enfoque metabólico disminuirá la incidencia de la insuficiencia cardíaca en nuestra población.

Categorías: Corazón